Este 13 de abril, reivindicamos el “golpe de timón” hacia la izquierda y a favor del pueblo.

13 ABRAl Pueblo De Venezuela,

Al Gobierno Bolivariano de Venezuela,

A los Pueblos y Gobiernos del Mundo,

A los Medios de Comunicación Nacionales e Internacionales,

A la Opinión Pública Nacional e Internacional,

Al Mundo entero,

Hermanos y Hermanas:

Somos el Pueblo Pobre y sufrido, somos a quienes las clases poderosas han esclavizados alrededor del mundo durante el curso de la historia. Somos quienes en Venezuela conducimos la vanguardia social en la lucha contra la burguesía, esa clase dominante de la sociedad capitalista, propietaria de los medios de producción, quienes nos explotan cuando se apoderan de las riquezas generadas por nuestro trabajo.

El Pueblo todo, debemos crear y fortalecer nuestra conciencia de clase, no dejarnos confundir ni seducir por las migajas con las que la burguesía pretenden engañarnos para seguir esta injusta relación en la que se sustenta el modelo económico capitalista, cuando la verdadera fuerza productiva y cultural de la Nación somos nosotros, el Pueblo.

El gobierno Bolivariano estableció las bases jurídicas para un desarrollo popular del poder, para conquistar el régimen gubernamental que estuvo dominado por la oligarquía monopolizadora adeco-copeyana, títeres de la burguesía criolla y del imperio norteamericano. Ha sido este gobierno el aliado más estratégico con quien ha contado el movimiento popular para lograr sus más amplias conquistas sociales y políticas, aunque aún distan las conquistas económicas, en este enfrentamiento de clases sociales.

En Venezuela, hoy día, el Pueblo y la burguesía se enfrentan por la conquista del poder, protagonizando estas últimas revueltas junto a algunos sectores del mismo pueblo oprimido al que, muy inteligentemente, los esbirros del imperio han manipulado y engañado, para usarlo como carne de cañón una vez más en sus acciones terroristas, “guarimbas”.

Con la Revolución Bolivariana, el pueblo ha conquistado una serie de reivindicaciones, las cuales no estamos dispuestos a ceder, ni ante la arremetida violenta de la derecha burguesa, ni ante las amenazas imperialistas.

Hemos dejado de ser, los más pobres, los invisibilizados, política y socialmente. En la actualidad, tenemos mayores herramientas jurídicas para lograr nuestra igualdad social en cuanto a la justicia. Y toda América Latina ya labra su camino para transitar hacia su propio futuro.

El reto que se nos presenta, como clase social, es el de asumir verdaderamente el rol de clase dirigente ocupando el poder político, implementando poco a poco el poder popular comunal, y profundizar con éxito las revoluciones internas en lo agrario, lo industrial y lo comercial, para arrebatarle así el aparato productivo a la burguesía tradicional, pero sin adoptar el marco de antivalores propio de ellos.

La clave de este gran paso es la sociabilización de los medios productivos y el fortalecer la cultura del trabajo honrado, como única forma de obtener riquezas de manera digna, así como la solidaridad, el respeto, la justicia social y el amor al prójimo.

Es por ello que debemos estar atentos ante el ataque cultural burgués; y permanecer unidos, fortalecer nuestros valores, reafirmar nuestras convicciones ideológicas, y defender y avanzar en el proceso revolucionario que se construye en Venezuela, el cual es la punta de lanza para la unidad latinoamericana.

En este contexto, es de carácter obligatorio, que las organizaciones revolucionarias promuevan los valores, costumbres y tradiciones propias de nuestra identidad nacional y social, entre todas las personas, para evitar que algunos que devienen de nuestra clase social, y que por los logros de la misma revolución acceden  a un mejor nivel de vida material, adquieran las costumbres propias de la burguesía, llegando a “aburguesarse” y pudiéndose prestar a defender a su propio explotador.

Igualmente, es importante y vital, que el pueblo se procure desarrollar como una fuerza económica cada vez más influyente, tanto nacional como internacionalmente, para contrarrestar así al modelo capitalista.

Es la hora del sacrificio colectivo, no para pensar en el beneficio particular, sino en el bienestar que se conquistara para un pueblo que lleva toda su historia sometido a la miseria, y que ya está harto de los falsos ofrecimientos de gobiernos anteriores, y que por eso brinda su mayoritario apoyo al actual Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, del cual demanda, sin mayores traumas, el poder disfrutar de mejores y más dignas condiciones de existencia humana.

Somos ese pueblo que el día 13 de abril de 2.002, con las consignas “Chávez, amigo, el pueblo está contigo” y “Chávez no renunció, lo tienen secuestrado”, bajamos de los barrios populares para llenar las calles de forma voluntaria. Aquellos a los cuales intentaron acallar con el ensordecedor silencio mediático, mientras que por nuestra parte, nos manteníamos como un gran colectivo nacional que exigía ver a Chávez.

Somos parte de ese pueblo que con uniforme o sin él se amalgamo para darle vida12 ABR a aquella acción denominada “Operación Rescate de la Dignidad Nacional”, la cual se asentó en un manifiesto que exhortaba a los militares rebeldes a deponer su actitud.

Y con la cual logramos el retorno del líder de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez al poder y en consecuencia la pulverización del golpe y de la breve dictadura. Desde entonces nos hicimos consientes de la fuerza estratégica que subyace en la unión cívico-militar que ha permitido la derrota de los intentos y de las pretensiones del golpe continuado por parte de la extrema derecha, ahora contra el presidente Nicolás Maduro.

Hoy día nuestra organización, la Coordinadora Simón Bolívar, reafirma contundentemente el apoyo irrestricto a la resistencia antiimperialista que libra América desde hace más de 524 años, y en especial al proceso revolucionario que el pueblo venezolano, digno heredero de la sangre libertaria, viene construyendo desde aquel rebelde 27 de febrero de 1989, cuando el pueblo pobre, nuestra clase social, salió a enfrentar a unas de las más perversas políticas del capitalismo, como lo es el neoliberalismo, ordenado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que perseguían apoderarse de todas nuestras empresas estratégicas así como de nuestros recursos naturales, en detrimento de nuestra población.

Por este mismo compromiso con nuestra clase social, por nuestro carácter revolucionario, por nuestra moral y por nuestra praxis, ratificamos a su vez nuestro apoyo al gobierno de Nicolás Maduro, cumpliendo lealmente la última voluntad política de nuestro Comandante Eterno, Hugo Rafael Chávez Frías. Es por ello que, venimos una vez más, ante el ataque fascista de la derecha burguesa, a ofrecer nuestras vidas en defensa de la Revolución Bolivariana, esa que es a favor del pueblo pobre, de la construcción de un modelo socialista, antiimperialista, solidario y con justicia social.

Y ante el terrorismo y el saboteo económico con el cual es castigado el pueblo, ante el ataque y chantaje violento por el cual pretenden derrocar al gobierno democráticamente electo de Venezuela, acciones que ejecutan actualmente, una vez más, la burguesía nacional siguiendo las instrucciones del gobierno de los Estados Unidos de Norte América, nosotros, los hijos de Bolívar y de Chávez, reivindicamos el “golpe de timón” hacia la izquierda y a favor del pueblo, radicalizando nuestras posiciones revolucionarias, y exhortando al gobierno a no caer en la trampa de la burguesía parasitaria de pactar con ellos en detrimento de nuestras conquistas hasta ahora alcanzadas, pues nosotros, el pueblo, no estamos dispuestos a ceder en ninguna de nuestros derechos conquistados.

La pieza clave en la construcción del socialismo es en sí la disposición de cambio del pueblo bolivariano, y es este pueblo bolivariano quien se dirige al presidente de la República y demás funcionarios del alto gobierno, esperando que no haya pacto ni negociación con la burguesía, y mucho menos después de sus acciones criminales.

Dedíquense a gobernar a favor del pueblo y no darle beligerancia a los terroristas, y verán que no les faltaran ejércitos, pues tendrán pueblo.

Llegó el momento de profundizar nuevamente en la revolución, de continuar ejecutando los ideales de Bolívar, de cumplir y honrar el legado de Chávez, de que el gobierno extirpe los males que padece como lo son el burocratismo, la ineficiencia, la corrupción y sobre todas las cosas que se deslastre de la nueva boliburguesía que saquea a la Nación.

Es la hora de finiquitar esa política de los enroques en los altos cargos del gobierno, donde ministros rotan sus funciones con otros colegas y ejercen más de un cargo estratégico a la vez, negándole participación en los puestos de toma de decisiones a muchos otros revolucionarios comprometidos que reúnen capacidades y condiciones, inclusive superiores a los que actualmente se desempeñan en algunos de esos puestos, y son relegados por el gobierno.

Confiamos en Nicolás Maduro, en que hará esfuerzos para sancionar a quienes se prestan en estos perversos planes, a que no será condescendiente con el imperialismo, ni con la ultraderecha, ni con la burguesía ni con la boliburguesia, para no permitir que el capitalismo siga haciendo estragos en nuestro país.

Alertamos a que esté atento a los ministerios encargados de la producción y distribución de alimentos, quienes han permitido el contrabando, acaparamiento y usura con los productos subsidiados por el Estado; con los encargados de la recuperación de las tierras de la República, quienes han dado un giro a las políticas dictadas por Chávez y están entregándolas a la burguesía, una vez más; a los que manejan el sistema penitenciario, que han permitido que sigan operando mafias de contrabando de armas y drogas, secuestros y prostitución; a las mafias del cemento y de los materiales de construcción, quienes sabotean la Gran Misión Vivenda.

La renta petrolera pertenece al pueblo. No permita, señor presidente, que se la repartan la burguesía tradicional y la boliburguesía, una vez más.

En el movimiento social, popular y revolucionario, apostamos a la revolución y exigimos que se nos escuchen con mayor atención, no se trata de hombres, se trata de ideas que hay que difundir para que prevalezcan en la cultura popular, y solamente hombres y mujeres probos moralmente podrán sembrar conciencia desde las estructuras de poder, para generar las políticas necesarias a favor de construir el socialismo comunal. Seguimos luchando y seguimos venciendo…

Rescatando la Memoria Histórica Revolucionaria.

Desde la Coordinadora Simón Bolívar manifestamos en carta abierta que “La solidaridad es la ternura de los pueblos”.

Con Bolívar y Chávez, decimos ¡a la carga!

Desde Venezuela, Tierra de Libertadores, a 524 años del inicio de la Resistencia Antiimperialista en América, y a 206 años del inicio de Nuestra Independencia,

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La Coordinadora Simón Bolívar, una Organización de Base, Revolucionaria, Solidaria, Internacionalista, Indigenista, Popular y Socialista.

 

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